“Estábamos en la Quinta Avenida y el conductor llegó a las 6:28. Puntual desde el inicio. En Chichén Itzá el guía nos llevó al juego de pelota primero, antes de los autobuses. Explicó la acústica y dejó que todos la probaran. Cenote Nool Ha en el momento perfecto. De vuelta al hotel a las 5:40.”


